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Hogares Calasanz
Educación alternativa con los niños
de la calle
Provincia Escolapia de México
septiembre - octubre de 2003
No. 16
Año
3
 
Pobre del que ha olvidado
que hay un niño en la calle.
Mercedes Sosa
Y a esta hora exactamente
hay un niño en la calle.
Es honra de los hombres
proteger lo que crece,
cuidar que no haya infancia
dispersa por las calles,
evitar que naufrague
su corazón de barco,
su increíble aventura
de pan y chocolate,
poniéndole la estrella
en el sitio del hambre.
De otro modo es inútil;
de otro modo es absurdo
ensayar en la tierra
la alegría y el canto,
porque de nada vale
si hay un niño en la calle.

Niños de hogares de Puebla
“recibiendo energía”
en las pirámides de Cholula.
2 de noviembre de 2003.
Queridos/as:
Hoy es el día de los difuntos o de
los muertitos. En nuestro querido México es un día muy especial. En las
casas y en lugares públicos se levantan los altares de muertos en los que no
faltan las ofrendas.
En su hogar lo más seguro es que
tengan su altarcito también, y para cuando les llegue esta carta lo más
seguro, también, es que ya se habrán comido las ofrendas.
Ese recuerdo que tenemos de los
difuntos debe servirnos para reflexionar un poco. A muchos de los difuntos
que recordamos se nos olvidó expresarles en vida lo mucho que les queríamos,
lo agradecidos que estábamos por sus favores y paciencia. Y eso no fue
justo.
A veces pienso, mis hijos/as, que
la gente pone sus altares de muerto como tratando de remediar lo que ya no
tiene arreglo. Expresamos nuestro amor al difunto cuando en vida nunca
tuvimos tiempo para demostrárselo.
Muchachos/as, que su vivir juntos
en un hogar, su compartir lo mucho o poco que tienen, su crecimiento
personal acompañados por los tíos... no sea sólo un “estar juntos”, un
“sentir que alguien camina a mi lado”, sino una gran oportunidad para
manifestarnos mutuamente nuestro afecto.
Recuerdo una película en la que el
papá le recuerda siempre a su hija “nunca te vayas sin decir te quiero”.
Y la muchacha lo cumple con
todas las personas con que convive. De corazón dice te quiero a sus
papás cuando sale de casa, a sus amigas cuando termina la escuela, a su
novio cuando se despiden... No sólo es un manifestar lo que realmente se
siente, es también tener conciencia clara de que si no lo digo ahora después
puede ser tarde.
Hace unos días me enviaron un
correo electrónico (e-mail en gabacho) con un mensaje que viene muy a cuento
con lo que hoy les estoy compartiendo. Es por eso que se lo transcribo aquí:
Ha
Hoy y no mañana
Prefiero que compartas conmigo unos pocos minutos ahora que estoy vivo
y no una noche entera cuando yo muera.
Prefiero que estreches suavemente mi mano ahora que estoy vivo,
y no apoyes tu cuerpo sobre mí cuando yo muera.
Prefiero que hagas una sola llamada ahora que estoy vivo
y no emprendas un inesperado viaje cuando yo muera.
Prefiero que me regales una sola flor ahora que estoy vivo
y no que me envíes un hermoso ramo cuando yo muera.
Prefiero que elevemos al cielo una oración ahora que estoy vivo
y no una misa cantada y solemne cuando yo muera.
Prefiero que me digas unas palabras de aliento ahora que estoy vivo
y no un desgarrador poema cuando yo muera.
Prefiero disfrutar de los más mínimos detalles ahora que estoy vivo
y no de grandes manifestaciones cuando yo muera.
Prefiero escucharte un poco nervioso(a)
diciendo lo que sientes por mí ahora que estoy vivo
y no un gran lamento porque no lo dijiste a tiempo, y ahora estoy muerto...
Aprovechemos a nuestros seres queridos, ahora que están entre nosotros.
Hemos de reconocer que el que redactó el mensaje tiene
buenas dotes de escritor, pero, mis hijos/as, no se queden en la belleza
externa del redactado sino “clávense o húndanse” en la reflexión que se nos
propone.
Un abrazo a todos/as. Les quiero mucho.
P. Josep Margalef Isern, Sch. P.

No se puede respetar el pensamiento del otro, tomarlo
seriamente en consideración, someterlo a sus consecuencias, cuando se habla
desde la verdad misma, cuado creemos que la verdad habla por nuestra boca;
porque entonces el pensamiento del otro sólo puede ser error o mala fe; y el
hecho mismo de su diferencia con nuestra verdad es prueba contundente de su
falsedad sin que se requiera ninguna otra cosa.
Estanislao Zuleta
El proceso de vida de los Hogares Calasanz se
encuentra en su adolescencia.
Hogares Calasanz se ve al espejo, no se
reconoce. Por eso necesita pasarse muchos horas viéndose, indagando sobre
sí, conjugando el verbo aceptar, reuniendo los elementos que le
integran, probando su fuerza, ¡sorprendiéndose de su propia vitalidad!,
comparándose con su imagen de cinco años atrás, provocando interacciones con
agentes externos que pueden decirle algo sobre sí mismo... y al final lo que
antes parecía externo es más propio de lo que creía.
Su crecimiento vino de pronto. Un día en Río
Frío nos veíamos unos cuantos, la última vez la Cabaña Calasanz estaba a
reventar. Y lleva su tiempo auto-comprenderse cuando el tamaño ya no es el
mismo, cuando la familia está compuesta de muchos miembros más, no sólo un
mayor número de chavos en un mayor número de casas, sino también los nuevos
integrantes que colaboran en la educación y el crecimiento de los chicos:
gente de buena voluntad que ya no cabe en la antigua estructura definida por
la ley orgánica que daba consistencia al nacimiento y primeros años del
organismo. Hay nuevos actores que deben ser integrados urgentemente en una
consideración formal y justa de todos, todas y todo lo que ya es parte de la
familia. Al mismo tiempo somos parte de una familia más grande y si no
asumimos esto nos morimos, ejemplos de esto sobran.
Al tallo de una planta que germina no se le
puede urgir el crecimiento a estirones, sin embargo, a un organismo humano
“quinceañero” sí se le puede ayudar a crecer, se le puede dar un pequeño
empujón para dejar atrás las actitudes propias de etapas anteriores: negarme
a participar, creer que soy propietario de una porción de la obra, creerme
mejor que mi antecesor o mi predecesor, que no todos son dignos de mi
confianza, que todo coordinador o superior es sospechoso, que hay personas
estigmatizadas, que aquí todo va bien, que ahí la llevamos, que aquí sí
somos bien fieles al carisma original, que con un discurso me van a creer,
que los escolapios jóvenes se desgastan en “este tipo de obras”, que hay
“escolapios-de-hogares”, que la casa debe estar siempre igual de sucia, que
esa idea no funcionará porque nunca ha funcionado o que yo tengo la verdad.
Este es el momento preciso, la mejor oportunidad, para
renunciar enérgicamente a todos los obstáculos que cada uno de nosotros
aportamos al no-desarrollo de nuestros Hogares Calasanz y hacer de ellos lo
que más favorezca a nuestros chicos: los que viven dentro y los que quién
sabe dónde andan, que también son responsabilidad nuestra. Estamos en el
tiempo más favorable para ponernos de acuerdo y construir una mejor idea y
un mejor proyecto como nos lo exige una visión sincera de la historia que
hemos recorrido en estos quince años de tantas presencias constantes y de
tantas ausencias de quienes van y vienen como luces intermitentes.
La vitalidad de Hogares Calasanz es
envidiable. Cuántas iniciativas de colaboración han surgido en estos últimos
años: voluntarios que llegan de todos lados, grupos de alumnos de colegios
trabajando para nosotros, el detalle de padres mayores que se organizan para
traernos aportaciones desde donde están, exalumnos que toman decisiones
vitales apuntando a una propuesta futura para la obra, novicios y
prenovicios que entraron a la Escuela Pía por haber encontrado “algo” en
estos niños, feligreses de parroquias que en dos misas nos llenaron la
despensa, grupos innumerables que aparecen ofreciendo todo tipo de
colaboraciones, un número creciente de hermanos interesados en la vida de la
institución, proyectos que brotan como palomitas en las mentes de tanta
gente que se identifica con nosotros, las ideas con que nos iluminan los
jóvenes que han egresado, la buena voluntad que nos exige crear algo mejor
para la obra supliendo los antiguos discursos que sólo nos permitían
sobrevivir.
Iniciemos un nuevo intento por reunirnos. No
para pasar unas horas juntos que justifiquen la existencia de la obra ante
las autoridades. Aquí la mayor autoridad son los chicos de nuestros hogares
y en función de ellos trabajaremos para procurarles algo mejor, nos
esforzaremos en equipo para aportar lo que favorezca un mejor desarrollo de
los Hogares Calasanz y si acaso en una discrepancia nos llega una piedra...
usémosla para construir.
Francisco Anaya Walker, Sch. P.
Es
tarde
pero es nuestra hora.
Es tarde
pero es todo el tiempo
que tenemos a mano
para hacer el futuro...
Es tarde pero es madrugada
si insistimos un poco.
Pedro Casaldáliga.
Veracruz
Con la ayuda de las voluntarias misioneras de la Sma.
Trinidad hemos festejado los cumpleaños de Iván, Josué y Jorge.
Alí, Esaú y Luis Alonso han tenido sus retiros en la
Escuela Calasanz.
Celebramos nuestra noche mexicana el 15 de septiembre en
la Parroquia de los Picos donde el padre Max dio el grito de Independencia.
Pronto tendremos primeras comuniones, están todos
invitados.
Afortunadamente los niños de nuestros hogares no han sido
infectados por la epidemia de la conjuntivitis. Les deseamos una pronta
recuperación a las tías y a las maestras que sí les dio la enfermedad.
Puebla
Recibimos la visita de nuestro coordinador, el P. Reyes
Muñoz, quien nos asesoró y nos explicó los proyectos que propone para
coordinar nuestro trabajo con los demás hogares y con la Provincia de los
escolapios de México.
Tuvimos una noche mexicana para celebrar todos juntos la
fiesta de la Independencia.
Un grupo de matrimonios jóvenes son los encargados de
resolver todos los asuntos económicos de nuestros hogares, hasta nos prestan
el local de nuestras oficinas. Gracias por ser esta parte tan importante de
nuestra familia.
Tlalpan
Lalo ha comenzado a asistir a sus consultas médicas y se
prepara para su operación. Le deseamos que le vaya muy bien.
Les mandamos un afectuoso saludo y les deseamos un pronta
recuperación a la tía Lucha y al tío Manuel. Esperamos poder verlos pronto
por aquí.
Agradecemos la colaboración de nuestros amigos del Tec de
Monterrey que nos dirigen actividades recreativas, artísticas y deportivas
todos los martes.
Nos preparamos para recibir a los tíos de Puebla y
Veracruz en la próxima reunión que celebraremos los días 7, 8 y 9 de
noviembre.
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