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Hogares Calasanz
Una
educación alternativa con los niños de la calle.
Provincia
Escolapia de México.
No. 4 septiembre – octubre
de 2001 |
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Los
Hogares Calasanz son la respuesta de la Escuela Pía Mexicana a la
inspiración que el P. Chinchachoma nos trasmitió. Por eso, nuestros
ideales, nuestra organización y nuestro modo de ver a los niños refieren
constantemente a lo que él nos enseñó |
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No olvidamos la herencia que nos dejó. Pero también consideramos que
el mejor modo de ser fieles a sus enseñanzas es adaptarlas con
creatividad a las nuevas necesidades que exige el momento actual.
Después de unos años de hablar de niños callejeros, de
trabajar con ellos, de percibir la balanza de los logros y
fracasos, se hace urgente detenernos en el camino y abrir un foro
de diálogo permanente con nuestros colaboradores y con especialistas idóneos
que nos iluminen con sus aportaciones.
Es momento para abrir las puertas al análisis, a la reflexión
y, sobre todo, al compromiso.
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Esta
parábola, compuesta por el P. Alejandro García-Durán, resume lo que él
descubrió en los niños.
Sólo
viendo a Jesús en los niños podemos dar los siguientes pasos.
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Mi
experiencia en Hogares.
Guadalupe
Anaya Walker*
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Poder describir en unas cuantas palabras el inmenso
regalo que Dios me dio hace 17 años al haber podido conocer Hogares me
resulta imposible. No sólo por el cúmulo de experiencias sino por la
intensidad de ellas. Sin embargo, a través de estos años, cada vez más
puedo darme cuenta que las cosas nunca suceden por casualidad. El haber
estado con estos niños de la calle ha marcado profundamente, y por
siempre, mi vida y la de mi familia también.
El día que conocí la obra de hogares me impactó una anécdota
con la que hacían referencia a estos pequeños y que en varias ocasiones
le escucharía al P. Chinchachoma: “Un niño callejero es como un
diamante cubierto de mierda” y vaya si no ha sido cierto...
Mi primer día en el Hogar... nunca lo olvidaré. Llegué con una
amiga, toda temerosa, llena de dudas; ya había oído a la gente decir
sobre los niños de la calle que eran unos monstruos, rebeldes, peleoneros,
sucios, etc. Y que cómo se me ocurría ir allí. Pero, cuál sería mi
sorpresa cuando all llegar algunos de ellos se acercaron para prestarme su
bici nueva. A las pocas horas comenzó la palabra mágica que aún oigo y
me llena de alegría: ¡tía!.
Así fueron pasando semanas, meses y años. Fuimos compartiendo no
sólo tiempo sino nuestras vidas. Yo fui descubriendo esos valiosísimos
diamantes.
Claro, no faltaron los momentos que preguntaba: ¿Dios, por qué
tienen que sufrir así?, ¿por qué los abandonan?, ¿por qué algunos
regresan a la calle si en el hogar tienen sus necesidades cubiertas?,
¿por qué si necesitan tanto cariño a veces lo rechazan? Dios me
fue dando poco a poco respuestas a través de cada sonrisa, cada lágrima,
cada plática.
A través de estos años, crece mi admiración a esos sacerdotes
Escolapios que han querido comprometerse a dirigir los hogares. El trabajo
no es fácil, se necesita muchísimo amor, paciencia y sabiduría.
El desgaste emocional es intenso. Y me da mucha alegría al ver que
las comunidades se han ido interesando un poco más en participar y
apoyarlos. También es admirable el trabajo de las tías y tíos
responsables que entregan su vida para que los niños se sientan en
familia.
Como dije en un principio, hay infinidad de experiencias que
quisiera contar, pero es imposible. Sólo sé que ha valido la pena este
regalote que recibí de Dios al conocer estos Diamantes.
Gracias a cada uno de ellos. Ustedes
han cambiado nuestras vidas. ◙
*Actualmente
colabora como psicóloga en los hogares de Puebla.
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Hogares
Calasanz: Un Movimiento
P. Josep Margalef, Sch. P. *
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En
agosto pasado tuve la dicha de poder visitar los HOGARES CALASANZ de la
ciudad de Pereira, en Risaralda, Colombia.
Fue
una visita muy grata para mí; en primer lugar por brindarme la
oportunidad de conocer una comunidad escolapia dedicada exclusivamente a
la educación de los niños de la calle; en segundo lugar poder constatar
que la problemática de los gamines es la misma, con muy ligeras
variantes, a la de nuestros niños callejeros mexicanos; y en tercer lugar
el poder atestiguar que la pedagogía que puso en práctica el P.
Alejandro (Chinchachoma) se ha convertido en un movimiento.
El P. Enrique Díez, Sch. P. en su libro AUTORIDAD
SIN CASTIGO hace una interesante distinción entre INSTITUCIÓN
y MOVIMIENTO. La institución da preferencia a una normativa que
hay que cumplir, mientras que un movimiento es como un viento que
sopla; un espíritu, un proyecto que anima la vida; las decisiones se
toman independientemente de normas y de estructuras fijadas. Es una
intención que dirige las actuaciones y comportamientos, y les da sentido.
Es una dinámica interna que pone en acción a la persona y la orienta en
sus decisiones
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El
P. Chalío, niños de Puebla, prenovicios escolapios
festejando en la ordenación sacerdotal del tío Paco
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Evidentemente
institución y movimiento no se excluyen mutuamente. Ciertamente que
nuestros Hogares Calasanz (México, D.F., Puebla, Pue., Veracruz, Ver.,
Pereira, Rda., etc.) son instituciones con normativas concretas, pero en
todos ellos “sopla un viento, un espíritu” inconfundibles, que los
hace participar de “un movimiento”; mejor, constituirlo.
Mi
visita a los Hogares Calasanz de Pereira, tan distantes geográficamente
de los nuestros, me hizo sentir “en casa y con mis niños”, y me afirmó
en la idea de que nuestra labor educativa era verdaderamente un
movimiento.
Y
porque yo trato de vivir el espíritu de este movimiento, y considero misión
mía mantenerlo y propagarlo a mi alrededor, no tiene nada de particular
que me sintiera tan a gusto con los niños de los hogares de La 15, del
Poblado (donde pude hacer de tío una noche), la Finca, y Chinchachoma, y
los tíos y tías que en ellos sirven a los muchachos.
Ahora
es tarea de todos mantenernos fieles al “movimiento” del Chinchachoma,
por más que tengamos “instituciones” que atender, dinamizar,
humanizar, administrar y cuidar.
Lo
importante es que el “movimiento”, el espíritu, se afiance y crezca.
Si alguna institución de hogares desapareciera con el tiempo, sería algo
lamentable, pero no el fin. Si el movimiento de Hogares Calasanz se
mantiene vivo, la obra del P. Alejandro García-Durán no desaparecerá;
si el “movimiento” muere, por más que perduren las instituciones con
el “nombre de Hogares”, lo que inició y nos enseñó el Chinchachoma
se perderá.
* Coordinador y fundador de los Hogares Calasanz.
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Las
obras escolapias no académicas tienen una clara misión educativa y
evangelizadora, no meramente asistencial, de modo que son instrumentos
para la transformación social y eclesial del entorno desde los valores
del Evangelio, abiertas a todas las personas, sin tener en cuenta sus
ideas y creencias, su raza o clase social.
CURIA GENERAL.
Misión compartida
en las Escuelas Pías.
1999. No. 45. 1.
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La vida se vive y se comparte
Isidro
González, Sch. P. * |
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¿Qué onda tío? ¿Qué onda hijo? Qué tal estas dos expresiones a
primera vista. Ya entrando en la onda de estos chavitos y chavos de los
Hogares Calasanz de Veracruz que me dieron chance de compartir. Y digo
compartir porque fue de ambas partes. La neta que vale la pena convivir y
vivir cuatro semanas, al menos, con ellos. Sin embargo les gustaría que
fuera más pues me decían cuándo te vas y al mismo tiempo quédate más
tiempo con nosotros.
Qué les da uno y qué recibe uno de ellos. Puedo decir que mucho porque
uno les da de todo, afecto, tiempo, mi estilo de vida que ya voy viviendo
y los valores que he adquirido, por la vida, por los estudios, mi manera
de ser, algunas monedas porque te dicen préstamelas y no te las devuelven
pero... Viene ahora la parte de ellos qué dan ellos y yo que recibo. Dan
todo, afecto, su vida, su espontaneidad, su sinceridad, me lanzaron a
nadar mejor, ándale tío aviéntate y yo te cuido que no te ahogues, tú
puedes, me dieron el lugar en muchas ocasiones,
conviven desinteresadamente. Bueno y qué recibo, y digo recibo
porque todo lo que ellos brindan o uno lo recibe o no. Yo recibo mucho de
ellos. Todo lo aproveché y lo seguiré aprovechando.
Esta experiencia de vida compartida con todos y cada uno de ellos me
lanza a comprometerme más como Escolapio y darme cuenta que vale la pena
la vida con y por ellos.
Me dio mucho gusto acompañar en la clausura de sus estudios a Horacio
que terminó la primaria en la Escuela Calasanz. Síguele echando ganas
ahora que ingresas a la Secundaria, tú puedes y no te rajes. También a
Rafael porque terminó la Secundaria y ahora va a la Preparatoria,
adelante sabes que es para te vayas abriendo paso en tu vida. A Antonio,
aunque te fuiste a extraordinarios, yo sé que tú puedes y saldrás muy
bien la Secundaria, y podrás ingresar a la Preparatoria. Y todos los demás,
aunque no hayan terminado sus estudios, tomen en cuenta que nunca se
terminan, yo tengo que estudiar mucho, sigan echándole ganas, y si
batallan en los estudios mejor porque así le echan más ganas.
A la tía Cecy gracias por tu vida entregada a ellos, por tu testimonio
que me lanza a más. Gracias por todo, aprendí muchísimo. Gracias por
darme la oportunidad de compartir con los chavos de los hogares estas
cuatro semanas del mes de julio.
Al
tío Saúl gracias por compartir tu vida, tiempo, consejos, pareceres,
puntos de vista, por llevarme a la calle a convivir con los chavos. Esta
última experiencia me la iba a perder pero se me hizo antes de ir a tus
vacaciones con tu esposa y tu hijito.
Y gracias a Dios porque nos da esta vida para vivirla y compartirla en
plenitud. Jesús ya nos dio el ejemplo de entregarla de todo y hasta el
final. Y Calasanz también y el Chincha igual. Por lo tanto la vida se
vive y se comparte entera y hasta el final.
Si tienes ganas de tener una experiencia así claro que es recomendable
pero tienes que vivirla porque cada uno la vive diferente. Se me olvidaba
que aquí en Veracruz me dieron una calurosa bienvenida que hasta me hizo
sudar no sólo la bienvenida sino también la estancia, claro que la
humana es bellísima porque no se queda atrás.
Dios les siga bendiciendo
a todos y en abundancia por todo lo que me brindaron desinteresadamente:
"Quien dé a uno de los míos aunque sea un vaso de agua en esta vida
espere recibir mucho en esta vida y en la otra la vida eterna" dice
Jesús y yo le creo
*Isidro pertenece a la Viceprovincia de las
Californias. Colaboró en los Hogares Calasanz durante el verano pasado. La
invitación está abierta para todas las demarcaciones. |
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...acuérdate
siempre
de
los más pobres
y
más desamparados,
principalmente
de
los niños callejeros.
Oración
para bendecir
la mesa.
Hogares Calasanz
de Puebla.
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El
Hogar Calasanz D.F. agradece a sus donadores las aportaciones constantes y
les recuerda que el número de cuenta para realizar sus depósitos es:
BANAMEX
INVERMÁTICO José Margalef
Cta. 8548971223193198
Para
facilitar la administración de donativos agradecemos que nos envíen la
copia de la ficha del depósito al fax 0156553361.
MUCHAS GRACIAS
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